Camiones eléctricos de servicio mediano: cómo hacer el cambio
Los camiones de servicio mediano tienen un rango de peso de aproximadamente 19,000 a 33,000 libras. Son ampliamente utilizados en la recolección de basura, entrega y otras aplicaciones. La mayoría de los camiones medianos funcionan con diésel, pero eso está empezando a cambiar.
Los operadores de flotas de todo el país están considerando cambiar a camiones eléctricos para aprovechar sus beneficios de menos emisiones, operación más silenciosa y menor mantenimiento. Además, la diferencia de costos entre los modelos diésel y eléctricos ahora está cerca de la paridad. Si cree que los camiones eléctricos pueden ser adecuados para su flota, estas prácticas recomendadas pueden ayudarlo a que la conversión sea exitosa.
Forme un equipo. Establezca un grupo de trabajo interno multifuncional de electrificación que alinee a los equipos de compras, operaciones de flota, ingeniería, mantenimiento e instalaciones. En términos más generales, incluya a miembros de la alta dirección, la sustentabilidad y las finanzas.
Establece una conexión. Llegar a todas las partes interesadas, desde los conductores hasta la alta dirección, de forma temprana y frecuente para generar consenso. Establezca un foro para compartir ideas e inquietudes. Averigüe qué mitos sobre los vehículos eléctricos pueden prevalecer entre las partes interesadas y tome medidas para disiparlos.
Comprenda sus necesidades. Especifique los requisitos mínimos para los camiones eléctricos que desea que implemente su flota. Comience por evaluar su flota actual; el número y tamaño de los vehículos, las necesidades operativas, las millas recorridas por año, etc.
Financiación segura. Explore el financiamiento y las oportunidades y estrategias de financiamiento al principio del proceso. Determine formas de superar las posibles barreras presupuestarias. Las noticias sobre la tecnología limpia avanzada proporcionan un resumen de financiamiento e incentivos para el despliegue de vehículos y equipos limpios.
Calcule los costos y beneficios. Modele el costo total de propiedad, monetizando tantos factores como sea posible. Factores que antes se desconocían, como el mantenimiento, a menudo se vuelven más claros y pueden convertirse en beneficios económicos. El Consejo Norteamericano para la Eficiencia del Combustible ofrece una calculadora gratuita que compara las inversiones en camiones diésel y gasolina con modelos eléctricos similares.
Hágase cargo. La falta de infraestructura de carga suele ser una de las principales barreras en la implementación de flotas eléctricas. Evalúe la estructura de transmisión y distribución eléctrica existente, el tipo y la cantidad de vehículos y cuánta carga se necesita. Hay disponibles estaciones de carga rápida de nivel 1, 2 y de corriente continua. Comprenda las diferencias entre cada una para poder determinar mejor sus necesidades de carga.
Calcule los números. Implementar una proporción óptima de estaciones de carga es fundamental para una conversión exitosa. Evalúe la cantidad de ubicaciones de estacionamiento y el tiempo necesario para cargar para garantizar el funcionamiento normal de la flota. Los datos telemáticos de los vehículos pueden ser un activo valioso para determinar dónde ubicar las estaciones de carga, cuántos puertos de carga instalar y qué nivel de cargadores son necesarios.
Optimice la utilización de los vehículos. Ahorre dinero y maximice el retorno de su inversión tomando medidas para aumentar el kilometraje por vehículo. Acumular millas en un número menor de vehículos nuevos es una buena manera de reducir costos, optimizar la flota y reducir los costos de operación y mantenimiento a largo plazo.
Una planificación e implementación cuidadosas ayudarán a garantizar un proceso de conversión sin problemas. Disfrutará de los beneficios de los vehículos eléctricos, ahorrará dinero y mejorará las operaciones de su flota.